Las lecciones que nos enseña Sierra Burgess

Descubre todo lo que hemos aprendido con la nueva peli de Netflix, “Sierra Burgess es una perdedora”.

Sierra Burgess es una estudiante ejemplar, divertida y creativa, pero nada popular. Un día, el guapísimo Jamey le escribe un Whatsapp pensando que es una de las animadoras, y ella sigue el juego. Así comienza la historia de Sierra Burgess es una perdedora, la nueva película de Netflix con Shannon Purser y Noah Centineo como protagonistas. Nosotros ya la hemos visto, ¡y nos encantó!

La prota, Sierra, es una chica fuerte, decidida y muy segura de sí misma, le da igual lo que piensen los demás.  Cada mañana deja sus miedos y sus inseguridades en el espejo del baño y sale a comerse el mundo.

Esta peli nos recuerda lo difícil que es la vida en el instituto, ¡Y más con las redes sociales! Eso sí, la historia nos enseña que aunque podemos comunicarnos por WhatsApp o Facebook, no hay nada mejor que compartir tiempo en persona y solucionar los problemas cara a cara.

La literatura, la filosofía y la música son súperimportantes para comprender el mundo que nos rodea y expresar lo que sentimos, ¡y esa es otra de las lecciones que nos enseña Sierra Burgess! Además, hay personas que se comunican mejor hablando, otras escribiendo o cantando.

Otro de los puntos fuertes de la película es cómo nos deja ver lo genial que es la amistad entre dos personas muy distintas, porque siempre podemos aprender cosas de la persona a la que tenemos al lado y tener un punto de vista diferente sobre lo que más nos preocupa.

La peli también nos enseña que la sociedad tiende a pensar que lo que es físicamente perfecto (como Verónica) también lo es en otros aspectos de la vida, y no es así. Como dice el refrán, ¡no es oro todo lo que reluce!

Igual que en la vida real, los protagonistas de Sierra Burgess es una perdedora la lían (queriendo o sin querer).Todos cometemos errores y podemos hacer daño a nuestros amigos sin darnos cuenta, lo importante es reconocerlo y disculparse.

La película nos sirve como recordatorio de que no podemos fiarnos de quien nos habla por las redes sociales, y que es mejor utilizarlas solamente con quien conozcamos en persona.

Además, solo podemos gustarle a alguien si somos nosotros mismos. Si intentamos aparentar ser otra persona, quien nos gusta no se fijará en quien realmente somos, sino en un personaje creado a su medida, ¡y es una farsa imposible de mantener!

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