El poderoso discurso de Lady Gaga

Mira lo que contó anoche en el “Elle Annual Women in Hollywood Celebration”

Lady Gaga fue una de las estrellas del evento que la revista Elle organiza cada año para las mujeres en Hollywood. Y no sólo por hablar de su novio Christian Carino como “prometido”, dando la pista sobre unos posibles planes de boda; sino por el potente discurso que dio y en el que habló sobre el poder de las mujeres y sobre su experiencia como superviviente de abuso sexual:

“Me probé un vestido tras otro mientras me preparaba para este evento, un corsé estrecho tras otro, unos tacones tras otros, un diamante, una pluma, miles de tejidos con cuentas bordadas y las sedas más maravillosas del mundo. Para ser honesta, me sentí enferma. Y me pregunté a mí misma: ¿Qué significa en realidad ser mujer en Hollywood? No somos solamente objetos para entretener al mundo. No somos solamente imágenes que llevamos sonrisas o muecas a las caras de otras personas. No somos miembros de un gigantesco concurso de belleza para ser la diana una de la otra para el placer del público. Somos mujeres en Hollywood, somos voces. Tenemos pensamientos e ideas profundas, ideas y creencias y valores sobre el mundo y tenemos el poder de hablar y ser escuchadas y luchar cuando se nos silencia.

 

Así que tras probarme unos diez vestidos con una sensación de tristeza en mi corazón porque todo lo que importaba era qué llevaba en esta alfombra roja, vi un traje de Marc Jacobs enterrado silenciosamente en una esquina. Sentí muchas miradas confusas sobre mí: “¡Pero el Rodarte era tan precioso!”, dijo alguien. “¡Pero el Raf Simons para Calvin Klein te quedaba espectacular!” dijo otro. “¿Qué pasa con el Brandon Maxwell? ¿Qué pasa con el Dior?” Muchas preguntas. Todos eran vestidos. Esto era un traje de hombre oversize hecho para una mujer. No un vestido. Y entonces empecé a llorar. En este traje, me sentí como soy hoy. En el traje sentí la verdad de quién soy en mis entrañas. Y entonces supe lo que quería decir esta noche con toda claridad.

 

Como superviviente de acoso sexual por parte de alguien en la industria del entretenimiento, como una mujer que todavía no es lo suficientemente valiente para decir su nombre, como una mujer que vive con dolor crónico, como una mujer que fue convencida desde muy joven a escuchar lo que los hombres me decían que hiciera, hoy decido retomar mi poder de nuevo. Hoy llevo los pantalones.

 

En un momento de mi vida en el que apenas puedo ver las noticias, me quedo sin voz ante los hombres injustos, y en realidad algunas mujeres, que dirigen este país. Tuve la revelación de que tenía que empoderarme para ser yo misma hoy, más que nunca. Para resistir los estándares de Hollywood, sea lo que sea lo que signifique. Para resistir los estándares de vestirme para impresionar. Para usar lo que de verdad importa: mi voz.

 

Después de que me violaran cuando tenía 19 años, cambié para siempre. Una parte de mí se bloqueó durante muchos años. No se lo dije a nadie, me evité a mí misma. Y siento vergüenza incluso hoy en día, aquí frente a ustedes. Siento vergüenza por lo que me pasó. Todavía hay días en los que pienso que fue mi culpa. Después de compartir lo que me pasó con hombres muy poderosos en esta industria, nadie me ayudó. Nadie me ofreció su guía, ni su mano amiga para guiarme a un lugar en el que yo sintiera justicia. Ni siquiera se me señaló la dirección hacia la ayuda psicológica que tanto necesitaba para mi salud mental. Esos hombres se escondían porque tenían miedo de perder su poder. Y como ellos se escondían, yo me escondí.

 

Me escondí durante mucho tiempo hasta que empecé a sentir dolor físico. Entonces tuve que ir al doctor porque no sabía qué me pasaba, y entonces se me diagnosticó con estrés postraumático y fibromialgia, que muchas personas creen que no es real, y yo no sé ni qué contestarles a eso. Pero te diré lo que es: Es un ciclón de dolor inducido por el estrés. Y ojalá mi amiga Lena Dunham estuviera aquí esta noche, porque sabría explicarlo mejor que yo. Espero que todos podamos estar de acuerdo en que es una mujer brillante.

 

Ansiedad, depresión, trastornos alimenticios, trauma… Estos son sólo unos ejemplos de las fuerzas que llevan a este tornado de dolor. Así que me gustaría decirle a las mujeres poderosas y a los hombres hoy es que trabajemos juntos para dirigir el mundo hacia la amabilidad. Soy lo suficientemente afortunada hoy en día para tener las herramientas y recursos que necesito para ayudarme. Pero para muchas personas, estas herramientas no existen o no pueden pagarlas o acceder a ellas. Quiero ver cómo la salud mental se convierte en una prioridad a nivel mundial. No podemos controlar todos los retos y las tragedias que la vida nos lanza, pero podemos trabajar juntos. Esta habitación puede trabajar para curarnos unos a otros, y podemos intentar encontrar la fuerza en la mejor manera que podamos para pedir ayuda si lo necesitamos.

 

Sueño con que exista un experto en salud mental o un terapeuta en cada colegio de esta nación, y espero que también en el resto del mundo. Alcemos nuestras voces. Sé que lo somos, pero seamos aún más ruidosas. Y no solamente como mujeres, sino como humanos, y observemos a los grandes hombres que hay en el mundo y pidámosles que nos den la mano. Por la justicia. Para que nuestras voces se escuchen, sea cual sea nuestra historia. Para permanecer iguales. Lucharemos por la justicia por mujeres y hombres y aquellos que se identifican de otra manera. Para mí, eso es ser mujer en Hollywood. Significa que tengo una plataforma, tengo la oportunidad de marcar un cambio. Rezo para que escuchemos y creamos y atendamos a quienes nos rodean y quienes nos necesitan, ¡ser una mano amiga! Ser una fuerza del cambio.”

 

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