Cómo tener un súper verano

¿Te atreves a hacer que este verano sea el mejor? ¡No te pierdas nuestros consejos!

  • ¡Muévete del sillón! Son tus vacaciones y es tu momento de descansar, pero no te pierdas la oportunidad de ir a sitios diferentes y divertirte fuera de casa por estar tumbada todo el día en el sofá.
  • Aprende algo nuevo: Busca tutoriales de cosas que te gusten por Internet. Desde cuadernos de recortes hasta mascarillas hidratantes, una nueva receta para un postre o una forma de customizar una camiseta vieja, ¡te sentirás súper orgullosa del resultado!
  • No te tomes nada a lo personal. Si te trata mal o te falta al respeto, el problema es de esa persona, ¡y no tuyo! Intenta hablarlo si puedes, pero si esa persona te hace daño, déjale ir.
  • Cuídate: Convierte el momento de ducharte en algo personal y divertido con tu champú y tu mascarilla para el pelo favoritos. Si has ido a coger sol ponte crema hidratante o aftersun, y si te gusta pintarte las uñas dedica un rato a la manicura. ¡Ya verás qué bien te sientes después de este tratamiento de spa en tu propia casa!
  • Quéjate menos y te sentirás mejor. Si solo te fijas en lo negativo te vas a perder un montón de cosas bonitas, y si te quejas, contagiarás esa negatividad a tu familia y tus amigos. Intenta ver siempre el lado bueno de las cosas, pero no olvides pedir ayuda si algo te hace sentir mal.
  • No critiques ni juzgues a otras personas por diversión, no te aporta nada pero hace que te fijes solamente en los defectos de otras personas, en vez de en sus cosas buenas. ¡Así aprenderás a juzgarte menos a tí misma!
  • Visita lugares nuevos con tus amigos o tu familia, ¡incluso dentro de tu propia ciudad! Investiga para ver si hay algún parque, museo o playa que no conozcas y organiza un día para ir hasta allí y explorarlo. Si no conoces la zona, consúltalo con algún adulto de confianza para saber si es un lugar seguro.
  • Reorganiza tu habitación. A veces es suficiente con cambiar los pósters y donar la ropa que ya no usas de tu armario, pero si tus padres o tutores te dan permiso, puedes incluso cambiar el color de las paredes o la distribución de los muebles, ¡ya verás qué buen rollo da!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *